9 feb. 2012

Memorias de un Asperger 2

Recuerdo que cuando era pequeño me costaba mucho trabajo hablar con la gente, ahora ya no tanto.
El principal problema que tenía para comunicarme con los demás era que cuando ellos decían frases o hacían preguntas las decían sin pensar realmente el significado que podían tener.
Un día alguien me preguntó: ¿Hola, te ha tocado lluvia? y yo, no supe que decir en ese momento, mi cerebro comenzó a crear imágenes de un monstruo de agua que tenía dedos de lluvia y trataba de tocarme, y luego comencé a pensar en la importancia de los paraguas y su clara impotencia ante una lluvia que tenía la intención de tocar alguna parte de mi cuerpo, inmediatamente después (mas bien en paralelo) mi mete analizaba que la parte preferida para tocar de ese monstruo de lluvia era la cabeza y entonces en un impulso casi inconsciente me agache como si alguien tratara de agarrarme la cabeza. Todo ese tiempo (unos 20 segundos) yo había estado callado frente a la persona que me había hecho la pregunta y cuándo me agaché, me dí cuenta de que el ya ni me estaba viendo, no esperaba realmente ninguna respuesta, pero aún así, sentí como mi cara se ponía caliente y yo trataba de desaparecer de este planeta en el que se hacen preguntas que no esperan ser respondidas.
Moyocoyani Notlinitlazotla

1 comentario:

  1. Me he sentido muy identificada con este post, sobre todo en la parte final: "...y yo trataba de desaparecer de este planeta en el que se hacen preguntas que no esperan ser respondidas."
    Me gusta mucho tu blog, lo he encontrado hoy ^_^
    Saludos!

    ResponderEliminar

comenta, critica, insulta o aconseja: