11 feb. 2010

Síndrome del mundo equivocado


Durante algún tiempo he estado pensando seriamente en asistir a terapia psicológica para aclarar ciertos asuntos estancados desde que tengo memoria, pero dado que conozco algunos psicólogos y sus sistemas de diagnóstico y terapia (y que no me gustan para nada), y aprovechando también la ventaja de que no tengo más que 1 ó 2 lectores (y asi casi queda todo en el mismo secreto que en el que comernzó), me he atrevido a comenzar esta auto-terapia que aunque refuerza mi Asperger también me ayuda a darme cuenta de muchas cosas que me ayudarán a ser mejor habitante de este mundo en el que siento que soy un humano asustado en medio de millones de extraterrestres.


 

Ejercicio 1.

Carta a mi hijo:


 

Querido hijo. (Nótese especialmente la palabra querido (nótese además la fecha de publicación que indica que pienso en ti aunque aún no existas)

Te escribo esto porque para personas como nosotros es un tanto más fácil en entendimiento sin los obstáculos del lenguaje "no verbal" lo que la gente común deposita en cosas como: el lenguaje corporal, el sarcasmo, la ironía, las metáforas, los chistes, las omisiones por obviación, etc. (tomate tu tiempo para analizar cada palabra (de eso se trata esta carta)).

Comenzaré este mensaje con una pequeña anécdota:

Un día cualquiera a la edad que tú tienes ahora, cuando yo ya había alcanzado y refinado mi capacidad de lectura textual, pero había comenzado a estancarse el desarrollo mi capacidad de lectura emocional, una de mis profesoras me preguntó -¿hiciste tu tarea?- en ese momento mi pensamiento comenzó a trabajar sobre el hecho de que no había una sino 3 tareas diferentes por hacer en esa semana, y aunque solamente una de ellas se tenía que entregar en ese día las otras 2 tareas estaban inconclusas y de un modo casi frustrante, había olvidado los detalles que indicaban el cómo hacerlas, mi mente viajó hasta el momento en el que la maestra había dado las instrucciones y yo las había anotado en la "libreta de tareas y recados" mi cerebro, de una manera muy familiar recorrió hoja por hoja de la mencionada libreta hasta llegar a la que contenía las instrucciones, y comencé a leer (mentalmente) la tarea que yo sabía era para el día siguiente, y al estar sumido en estas reflexiones, me encontré con el problema de que iba a necesitar un poco de dinero para comprar un cartoncillo y resistol (pegamento blanco) a la hora de la salida, pero se cruzó también por mis pensamientos el hecho de que mi mamá no iba a pasar por mi cuando saliera, y que ella no acostumbraba darme dinero para gastar en la escuela, en ese instante recordé que muchos niños tenían la costumbre de pararse frente a la reja de la entrada a la hora del recreo esperando a que sus mamás llegaran con su lunch o con dinero para comprar algo en la cooperativa de la escuela, y se me ocurrió la ingeniosa idea de ir a pararme ahí mismo con la esperanza de que mi mamá recibiera alguna señal de auxilio mental y algo dentro de ella le indicara que tenía que ir a ver a su hijo a las 11:30 a la reja de la escuela… fue en ese momento cuando de mi boca salió casi sin querer la pregunta más lógica que se me ocurrió hacer en ese momento: -¿qué hora es?- al unísono, todos los niños del salón comenzaron a reírse tan fuertemente que no me dejaron escuchar lo que decía la maestra, la cual, aparte de estar diciendo algo, me miraba de modo que yo no podía interpretar si estaba feliz o contenta, la risa de mis compañeros comenzó a sonar más fuerte en mi cabeza y unos segundos después me di cuenta de que se estaban riendo de mí, mi sangre comenzó a correr más rápido y mi cabeza se puso muy caliente, una de las niñas me señaló y dijo que me estaba poniendo muy rojo…

…pasaron varias horas, incluso después del recreo (el cual pase parado en la reja de la escuela esperando ver a mi mamá (que nunca llegó)) para que yo comprendiera lo que había pasado: Responder "¿qué hora es?" a una pregunta como "¿hiciste la tarea?" era algo sumamente gracioso… al menos eso pensé hasta varios años más tarde cuando comencé a dar significado a lo que la gente neurotípica llama humor, burla, etc.

El objetivo de esta carta es que a ti no te cueste tantos años entender la diferencia entre los normales y nosotros. Trataré de resumir las duras lecciones que la vida me ha dado y que me han servido para entender y aceptar lo que soy y lo que significa vivir en este mundo, espero y sé que de algún modo tu mente sea capaz de aprovechar y utilizar a tu favor las virtudes que encierra nuestra condición.

En primer lugar quiero que vuelvas a leer esta carta desde el principio hasta este punto, lo más lentamente que puedas, palabra por palabra, al momento de hacerlo quiero que compares la imagen que tenías en la mente de la primer lectura con la que se va formando al leerla de nuevo, quiero que te concentres en esas "palabras evasivas" esas que parecía que no estaban la primera vez quiero que trates de responderte a ti mismo porque las cosas cambian con o sin esas palabras.

Quiero que sepas que no somos tontos, tampoco somos lentos ni retardados, es más incluso me atrevo a decir que tenemos la capacidad de elegir los aspectos en los cuales queremos serlo y en cuales queremos ser genios o superdotados, me explico:

Tu madre dirá que no es cierto pero tú y yo (conozco a muy pocos como nosotros (tal vez existan más pero es muy difícil reconocerlos)) tenemos la habilidad de elegir cuándo dirigir nuestros pensamientos y cuándo dejarlos correr en lo que yo llamo "piloto automático" los que están fuera de tu mente nunca llegarán a comprender lo que ocurre adentro, pueden llegar a pensar que no escuchas, o que escuchas pero que no pones atención, o que pones atención pero que no comprendes, o que incluso eres grosero y te gusta ignorar o despreciar ciertas cosas y personas. Ninguna de estas interpretaciones de la gente es verdadera, es más, puedo asegurarte que esos momentos en los que la gente cree que estas divagando serán los momentos más productivos de tu mente, aprovéchalos, no desprecies las respuestas que grita tu intuición o tu imaginación en momentos en los que los demás consideran fuera de contexto.

Si no quieres decirlo, no lo digas, yo entiendo esa sensación de saber algo y creer que puede ser útil para algo pero no poder decirlo, y he sufrido mucho al darme cuenta de que el hecho de tratar de "explicar" las cosas elimina la mitad de lo que estabas tratando de decir (a veces elimina todo), recuerda siempre que aunque es importante conservar pruebas físicas de las ideas, no todo se concentra en las palabras, escritas o habladas, existen los dibujos, las señales, los símbolos, inventa tus propios códigos, aprende a hablar contigo mismo y algún día notarás lo fácil que es decirle las cosas a los demás, primero piensa en ti mismo, platica contigo, después en los demás.

Durante varios años mi cerebro funcionó mejor cuando mi boca reforzaba lo que mi mente acababa de producir, (no dejes que tu madre (es algo necia) confunda estas actitudes con el soliloquio infantil que generalmente denota inmadurez mental) una vez que un niño de los normales ha desarrollado lo suficiente sus funciones verbales, se espera que deje de hablar consigo mismo para demostrar que es capaz de diferenciar la voz mental de la voz hablada y que comprende de una sola vez todo lo que dice, en nuestro caso ocurre algo diferente. Existen muchas palabras, y cada una significa cosas diferentes dependiendo del momento en que las uses, cualquier palabra puede convertirse en lo que yo llamo palabras detonantes. Te quiero contar otra anécdota: Siendo yo pequeño (unos 7 años de edad) una vez en un día cualquiera alguien que no recuerdo hizo un comentario a cerca de mi costumbre de repetir 2 veces cada frase que salía de mi boca, en ese momento comencé a reflexionar sobre el asunto y llegue a la conclusión de que había desarrollado una conducta de defensa, te explico: cuando alguna palabra que decía resultado de algún pensamiento específico sonaba inacabada, o como que le faltaba explicación al asunto al que se refería, mi mente regresaba a la raíz del asunto y trataba de reconstruir todo el proceso y el tiempo que tardaba en replantear el problema, lo rellenaba con una repetición de lo último que de mi boca había salido, así, la gente dejó de notar tanto mi actitud "lenta" esta repetición era totalmente voluntaria y no era (como mencionan algunos psicólogos) señal de inmadurez.

Habrá gente que te llame obsesivo, y los habrá muchos más que te consideren intolerante y desesperado. Estas etiquetas y muchas otras fueron las que cayeron sobre mí desde muy temprano en mi vida y ahora es tanto el peso que ya no me dejan ser y aprovechar las capacidades que antes fluían con naturalidad en mi mente. Deberás tener mucha paciencia con esa gente que no te puede comprender, nunca te desesperes por culpa de ellos, alégrate al saber que tu sabes, aunque los demás no sepan que es lo que sabes, déjame platicarte que muchas veces terminé llorando y con ganas de gritar tan fuerte que mi grito tuviera un efecto congelador en todas las cosas y personas, en todas las imaginaciones y pensamientos en esos momentos de desesperación no podía entender porque la gente no veía las cosas que yo veía, ni como las veía, era muy desconsolador ver que al ser mayoría, ellos ganaban y se burlaban de mí pensando que yo era extremadamente "raro".

Que nunca te digan que eres tonto, se que ya había mencionado este punto, pero ahora, después de algunos párrafos, la palabra ya tiene otro significado, quiero que sepas que entiendo tu manera de pensar, aún cuando los normales me han "normalizado" casi completamente y ahora ya no puedo ver como antes veía, entiendo que a veces puedes ser un genio capaz de calcular y visualizar cualquier línea en el espacio vectorial sólo con ver una ecuación escrita en un papel, pero hay otras veces en las que no sabes cuánto es 6 x 7, eso es completamente normal cuando nuestra mente comienza a enfocarse. Una vez que elijes un camino, tú eres capaz de verlo, mientras que otros no pueden ni imaginarlo, tú eres capaz de especializarte de tal modo en una terea específica que cuando volteas a ver algo distinto, te parecerá cosa de otro mundo, espero que entiendas esto de modo simplemente referencial, que no sea un detonante al elegir tus caminos, recuerda siempre que tienes la capacidad de convertir tus pensamientos en cosas reales sin importar cuáles sean. Si de algún modo lo puedes imaginar, lo puedes lograr, para ti imaginar no es tan plano como el imaginar de los normales, cuando ellos imaginan un monstruo ellos le ponen un cuerpo conocido a algún nombre conocido, y hacen unas cuantas combinaciones diferentes, eligen una y se quedan con ella, pero cuando tu imaginas un monstruo eres capaz de saber lo que come, dónde vive, su tamaño exacto, el color de sus ojos, la textura de su piel, lo largo de sus partes, número de patas, órganos y sus funciones, ropa, equipo y armas, amigos y enemigos, tu eres capaz de imaginar un monstruo que nunca nadie ha visto, y puedes decir si tiene hermanos, padres, puedes decir si le gusta el color verde o el rojo, tu mente es tan prodigiosa que tu monstruo casi está vivo con sólo imaginarlo, los normales no pueden hacer eso, y tratar de explicarles lo que ves cuando imaginas es como tratar de enseñarle las tablas de multiplicar a un pedazo de lechuga, Lo malo es que la lechuga es mayoría y vivimos en un mundo evidentemente democrático, lo que piense la mayoría es lo que se aplica como "realidad".

Esto me lleva a mencionar, antes de continuar, algunas desventajas que vienen con el paquete de un cerebro como el de nosotros, puedes ser un genio en aquello que tu decidas, pero en aquello que no serás humillado constantemente. Que no te afecte cuando todos crean que no entendiste un chiste solo porque te detuviste a reflexionar sobre alguno de sus componentes, que no te altere el hecho de que habrá ocasiones en las que se te suelte la lengua explicando aspectos técnicos, filosóficos o científicos en cosas que los demás consideran en un contexto superficial e insignificante. Otra de las desventajas propias de nuestra condición es la elevada dificultad de relación social, incluso con personas de intereses afines o tendencias mentales similares siempre será difícil entablar una relación real con alguien, pero nunca dejes de intentar. Yo sé de tu dificultad para interpretar y reconocer las distintas expresiones faciales, miradas y posturas de la gente cuando tratan de decir algo con ellas, te puedo aconsejar en esta problema en particular que catalogues estas expresiones por persona y por momento, grabando en tu memoria las diferentes señales que dan y su asociación directa con estados de ánimo en momentos contextuales específicos, para los normales esta lectura de gestos es una cosa aparentemente instintiva y natural, para nosotros es una tarea que requiere de mucha práctica y dedicación. También debes tener cuidado con tus conductas observables, para personas como nosotros es fácil comprender la similitud entre platicar con una persona o con una piedra, pero siempre habrá gente que discrimine a las piedras y te haga ver como a un loco.

Insolente, molesto, infantil, distraído, obsesivo, serán muchos de tus segundos nombres para aquellos que no te comprenden. En mi caso, la dificultad de relación social es tan grande que debo recurrir a una técnica de reinicio que me permita simular nuevos encuentros en uno solo, es decir, imaginar que acabo de llegar a un lugar justo antes de que llegue ese momento en el que mi fastidio se vuelva insoportable, y de ese modo soportar otro periodo más de tiempo en el evento, fiesta, reunión, etc.


 


 


 


 


 


 

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